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lunes, 26 de enero de 2009

En busca de la felicidad

Todo el proyecto que a día de hoy mantengo, no sólo con el blog, sino con mi vida entera, tuvo un comienzo, y como tal, una fecha. Fue concretamente el 22 de septiembre de 2008. Hace lo que se dice unos 4 meses.

Aquel día hice el honor de felicitarme por mi cumpleaños 0. Cumplí 0 días en que me propuse sacar lo mejor de mí mismo en el plano de la acción. En realidad la única acción que llevé a cabo fue prácticamente escribir y más escribir. Sin embargo, esto ha sido la base para comenzar a actuar a partir de comienzos de año.

Aquel día me dije a mí mismo lo siguiente: "Hoy dejo de ser un simple soñador para empezar a involucrarme con mi alrededor. Haga lo que haga, centraré mis energías en hacer del mundo un lugar más feliz.

Y aquí fue cuando mi día a día comenzó a dar un pequeño giro, poco a poco, construyendo unos pilares a partir de otros. Considerar el aprendizaje de uno mismo como un proyecto en sí mismo es algo poco frecuente, pero muy efectivo.

Pensad en todos los momentos que habéis tenido grandes ideas y han quedado en el olvido. ¿No es una triste pérdida de aportación a uno mismo? A día de hoy me es muy grato poder mirar atrás, y ver una barra lateral con frases que se supone me conviene recordar. Supongo que todos los que escribimos blogs compartimos la ventaja de poder dejar escrito cada cosa que nos sucede, cada pensamiento que nos llega dentro. Quizás todos nosotros estemos de alguna forma fijando pilares para el día de mañana.

De cualquier forma, para los que no lo estéis haciedo, os animo a que empecéis por trazaros una trayectoria de la que no sea fácil que os puedan desembarcar.

martes, 20 de enero de 2009

El nacimiento de "Mis Mandamientos Personales"



Al igual que una película se utiliza el flashback, creo interesante relataros la historia de mi evolución hasta llegar a este momento.

Tal y como veréis en “Las partes de mi diario”, ya he comenzado a relatar el Diario de una evolución.

Ahora que habéis leído un poco sobre mí, y conocéis un poco sobre mi persona, entenderéis mejor el porqué de mis palabras.

Por recapitular rápidamente, en entradas anteriores quise hablaros un poco del marcado sentido que siempre he llevado dentro por adaptarme al presente, y mejorar tanto como sea posible. En medio de mi mejora existen viajes que me ayudaron a dar diversos pasos, y a madurar lo más rápido posible, dentro de lo que mi aún inexperta vida me permite.

De cualquier forma, la intención de cuando empecé a escribir este blog (que ha cambiado completamente) era hablaros de esta evolución. Pronto me di cuenta que disfrutaría más compartiendo y aprendiendo de vosotros, que insertando textos para una simple lectura.

Por tanto, en este blog yo buscaba sintetizar ideas. Ideas verdaderamente importantes. La forma más eficiente de mantener bien posicionadas las velas que guían mi rumbo.

Así, un segundo, o tercer día de reflexión, en los cuales yo ya empezaba a encontrarme orgulloso de mí mismo, llegué a las siguientes premisas, que posteriormente titularía como “Mis Mandamientos Personales”. Mandamientos hechos a mi propia medida, para mejorar mi vida particular. Así comenzaron:
1. Con el uso completo de las capacidades personales se alcanza el equilibro y la armonía (Cambio esta frase en sustitución de “Todo tiene un precio”, que tiene un sentido más negativo. En realidad, no es cuestión de precio, dado que el uso de las capacidades personales es un verdadero regalo, y no un deber, como refleja en parte la antigua frase).
2. Tu vida tiene un sentido muy grande que aún no comprendes, pero que conlleva una gran responsabilidad.
3. Para llegar a la meta hay que preparar el camino, y el camino pasa por la transformación personal.

Y estas frases podemos intentar sintetizarlas aún más, de tal forma que vayan constituyendo mis primeros mandamientos personales:

1. Conócete a ti mismo.
2. Desarrolla y utiliza tus capacidades personales al máximo.
3. Sé consciente de la responsabilidad de tu vida.
4. Busca la evolución, la transformación y la mejora personal.

Y así fueron los orígenes de mi historia. Así me atreví a dar un paso más en mi vida, con unas nuevas metas, y un nuevo afán de búsqueda y aprendizaje.

lunes, 12 de enero de 2009

La superación personal a través del amor


Si me pidieran decir lo que voy a escribir a continuación es posible que me avergonzara de hacerlo. La humildad que queda dentro de mí hace que me sienta culpable por pensar cosas como las que voy a describir a continuación. No lo puedo remediar. Me gustaría pensar diferente, o al menos pulir mis pensamientos con un lienzo más puro y sencillo, pero siempre existen limitaciones.

Si bien no podría compartirlo con personas cercanas a mi vida por el mar de egos y envidias, aquí sé que más que perder, son más importantes las posibilidades de que todos ganemos, porque estoy seguro que muchas personas sienten lo mismo que yo en su interior, de una forma u otra.

Por tanto, disculpen mi ego personal una vez más, y disfruten con estas reflexiones del día de hoy…

Tras vacilar sobre el sentido de las cosas, me he decidido a afrontar que…


  • “Las virtudes están para disfrutarlas al máximo”: No sé por qué, pero esta frase me ha llegado a la cabeza estos últimos días. Cuando pienso en esta frase, soy consciente de que las energías que llevo conmigo están a mi entera disposición para que haga uso de ellas.

De hecho, eso es lo que moralmente debo hacer con mi vida, si quiero sentirme bien conmigo mismo.

Ahora sé que debo aprovechar cada una de mis virtudes y elevarlas a la máxima potencia si deseo llegar más lejos (mucho más lejos).

Cada día soy más consciente de que el poner en práctica estas virtudes puede aportar muchísimo a las personas que “me quieren bien” o me necesitan, y no les gustará a las personas que “me quieren para sí”.


Me guste o no, soy una persona para el mundo, y sólo así encontraré las respuestas a mi persona, y los caminos en mi vida.

  • Tu vida tiene un sentido muy grande que aún no comprendes, pero que conlleva una gran responsabilidad.

Me atrevería a decir que el sentido de mi vida es tan especial que si me lo dijeran a día de hoy no lo creería del todo.

Siempre he sentido que soy una persona muy especial, desde pequeño. Cada día lo creo con más fuerza (y con más fe). Sé que este pensamiento nunca debería pasar de largo, y que cada vez irá cobrando más sentido y mejor dirección.

Sé que aún me queda mucho por cambiar y mejorar.

  • Para llegar a la meta hay que preparar el camino, y el camino pasa por la transformación personal:


Y aquí está la última frase que quería dejar escrita en el día de hoy. De hecho, todas las entradas y reflexiones anteriores que he escrito en este blog constan simplemente para llegar a escribir esta frase.

¿Por qué la remarco de esta forma? Porque es la siguiente meta que aparece en mi vida.

Acabo de ser consciente, en el día de hoy, que para llegar a andar el camino a mis verdaderos objetivos, la única forma de comenzar es buscando el camino adecuado.

Buscar el camino implica una forma de andar y de mirar hacia el horizonte. Buscar el camino es vivir en presencia del amor constantemente. Amor hacia uno mismo, y amor hacia los demás. Buscar ser una persona de paz, serenidad, y armonía con el alrededor.

Cuando consiga ser una persona capaz de transmitir completa alegría, paz y amor a quien esté a mi lado, entonces estaré preparado para dar el siguiente paso, que será aprender a extender más mis capacidades (y probablemente, ampliar más mi alrededor).

En realidad, haber comenzado con este blog ha sido uno de los primeros pasos que he dado por llegar más allá, intentando quitar todas las partes negativas de mi vida (que ya sabéis que nunca faltan), para mantener presente lo que de verdad considero importante: el amor.

Mi ilusión en la vida quizás sea conseguir extender esta influencia, y poder dar más allá de cualquier frontera.

Mi ilusión a día de hoy, es continuar cambiando como persona, y entregarme más por ser una persona diferente, hacia el modo en que deseo ser (transcendiendo mucho más allá de una obligación personal).

Se despide un diminuto amante de la vida.

domingo, 11 de enero de 2009

El regreso - Haciendo frente al destino

Justo antes de volver de vuelta a mi hogar, me fui a meditar un buen día a un pequeño muelle, en donde comprendí que debía retomar mi destino.

Acababa de ver la película de “El último Samurai”. Era última hora de la noche, y en realidad ya estaba amaneciendo (en verano hay muy poca noche).
Esta película siempre me ayuda a conciliar mi paz espiritual. Digamos que existe algo muy íntimo que comparto con el protagonista.

Al acabar de ver la película, sentí la necesidad extrema de meditar sobre mi vida, así que decidí salir a la calle y marchar hasta una pequeña playa cercana.

El camino fue curioso. Yo sentía que necesitaba reflexionar, y sin embargo, lo mismo que una parte me decía que lo hiciera, otra fuerza oculta intentaba evitarlo.
Según marchaba al muelle de aquella playa, miré al cielo, y para mi sorpresa (aunque en realidad no me sorprendía en absoluto), una nube estrecha con forma alargada (como una serpiente), se extendía sobre mi camino, y nada más salir de casa, tras comenzar a andar, comenzó a llover.

Graciosamente, el resto del cielo no estaba cargado de nubes, y es curioso que lloviera justo cuando salí. Recuerdo cómo podía sentir algo intentando impedir que llegara a mi destino. Ciertas fuerzas de la naturaleza me estaban forzando a pensar que aquel paseo nocturno bajo la desolada lluvia era una locura. Una voz constante, similar a la de una madre, insistiéndome volver a casa.

Sin embargo, otra fuerza muy intensa me animaba aún con más ganas a llegar a aquel muelle mojado, simplemente para meditar. El agua, aquel día, era un ingrediente clave que potenciaría mi determinación por centrarme en pensar sobre mi vida.

Y así terminé en aquel muelle, mientras llovía ligeramente, sentado en su extremo y mirando hacia la entrada del mar, me dejé llevar mis pensamientos divisando no muy lejos la otra orilla.

Durante unas horas estuve convencido en hacer ayuno y meditación durante todo el día (tenía claro que estaría todo el tiempo que fuera necesario). Afortunadamente, en unas 2 ó 3 horas ya estaba de vuelta a casa con la lección aprendida.

La parte más significativa de aquella reflexión, fue sentir cómo hacía bien en volver a mi país y a mi ciudad (es más... debía hacerlo). Más aún, me hice la propuesta personal de no desviarme de mi camino y mis objetivos, y de conseguir sacar tiempo para reflexionar en medio de la vida acelerada que se acercaba. Una propuesta que ha tardado prácticamente dos años en cumplirse.

Finalmente, recuerdo cómo fui consciente de la relatividad de mis acciones. Me sentí feliz por no exigirme en aquel momento nada más allá que volver, y trabajar en mi nuevo proyecto de la mejor forma posible.

Es muy posible que este proyecto no formara parte de mi objetivo final; sin embargo, estos próximos años serían la base de mi nueva vida.

Al volver de aquellos parajes lejanos mi vida se tornó tal y como la estaba imaginando. Continuamos según el plan. Objetivo cumplido.

La Partida (El Comienzo 2ª Parte)




En general, digamos que cada cierto tiempo en mi vida, necesito pararme a pensar, hacer revisión de todo cuanto ha sucedido, y buscar el enfoque que crea conveniente para mejorar.

Estas revisiones han dado lugar a grandes modificaciones en mi rumbo, y puedo decir que hasta el momento todas han dado buenos frutos.

Más concretamente, podría decir que mi vida suele cambiar cada dos años aproximadamente.


Mis mayores grandes cambios puedo resumirlos en dos:


* Mi primera gran decisión que recuerde fue el decidir marchar a otro país. Estaba lleno de dudas antes de ir, como suele ser normal, y estaba enamorado de una persona con la que creía que podría pasar muy feliz el resto de mi vida.

¿Por qué me fui finalmente? Supongo que fue una especie de impulso.


Y así comenzó una nueva etapa de aprendizaje que desvió mi vida personal y profesional por completo.

¿Por qué fue tan importante marchar? Porque me impuse a mí mismo la obligación de buscar un trabajo, de vivir mi propia vida, y de estudiar en otro país.

Una decisión que implicaba vivir una vida de adulto siendo ciertamente joven. Fue una oportunidad que aproveché al máximo, y que con ayuda de la suerte pude llegar a conseguir mis objetivos.

* Mi segunda gran decisión fue volverme nuevamente a España, volviendo a cambiar por completo mi estilo de vida.

La decisión de volverme la tomé casi de una forma sorprendentemente rápida, y no me es de extrañar, porque ahora la veo como una especie de voz interior que reubicó mi cuerpo y reorientó mi vida a la meta a la que creo que debo llegar (y que aún no conozco enteramente).

viernes, 9 de enero de 2009

El Comienzo

No estoy seguro cómo de grandes o pequeños serán mis avances escritos. Quizás escriba una vez al año y los avances sean transcendentales, o quizás se conviertan en pequeños detalles del día a día que mejoren el resultado final (de mi vida, o de las vidas de mi entorno).

Por ahora, vamos a retomar lecciones aprendidas que me gustaría resumir antes de comenzar con mi primer avance…

¿Cómo comenzó todo?

Todo viene de algún punto y momento desconocido en mi vida. ¿Cuándo sentí que iba a emprender este camino de avances en mi vida?

No fue el día que decidí hacerme empresario con Héctor. Tampoco fue el día que vine de Finlandia, o el día que me fui allí dos años antes para hacer una nueva vida.

Ni siquiera fue cuando me enamoré en mi adolescencia, ni tan siquiera cuando empecé a sacar buenas notas en 1º de E.S.O.

Los primeros pensamientos que recuerdo en los que deseaba “llegar más allá”, se remontan a mi infancia. A cuando era aún pequeño, y mis obligaciones no superaban en mucho a tener ordenada mi habitación (tarea que aún suelo tener pendiente).

Recuerdo cómo cuidaba mis juguetes frente a unos amigos que tendían a rompérmelos, y recuerdo cómo mis padres me hacían responsable de mi hermana (que tiene un año menos que yo), de mi primo (con dos menos), y de mis otros estropiciosos amigos (con 2, 3 y no sé cuántos menos).

En realidad, era sólo un crío que podía hacer cualquier clase de travesura por mi corta edad, pero por dentro, había una capacidad enorme de responsabilidad. Yo sabía que mis padres depositaban confianza en mí como para mantener a todos en armonía. Supongo que unas veces se darían cuenta de ese hecho, y otras no.

Es grato conocer anécdotas que corroboran esos pensamientos que siempre he llevado dentro. Anecdóticamente, puedo mencionar un día de mi infancia, con quizás unos 5 ó 6 años, en los que eché la bronca a mis amigos porque habían desordenado y roto varias cosas en casa.

Sus padres no se atrevieron a decirles nada, “porque eran niños”, y sin embargo, un niño de dos años más, había sabido poner las cosas en su sitio y sincerarse de una forma que llegó a sonrojar a mis propios padres de lo bien que había hablado.

En conclusión, partiendo que desde siempre algo ha estado ahondado en mí, tengo que reconocer que mi alma de emprendedor, de desear cambiar las cosas, y de mejorar el mundo, siempre ha estado ahí.
Siempre he tenido ilusiones que muchas personas no han compartido por lo que he hecho con mi vida, y la forma en la que la estoy viviendo.

¿Y cómo fue mi vida hasta que comenzaron a sucederse con más rapidez esta serie de avances a los que pretendo llegar…?


Meditación

Quizás es la meditación la que me ha permitido ser yo mismo, y recordar todos aquellos momentos que de alguna forma congelaba en mi vida.

A través de la meditación me armonicé conmigo mismo, con mi alrededor, y con la naturaleza entera.

Recuerdo muchas ocasiones en las que me marché a meditar sobre mí y sobre mi vida. También recuerdo momentos en los que logré sentirme una persona muchísimo más viva y con muchísimas más capacidades, a través de la meditación, porque sabía cómo enfocar mis energías y pensamientos (mis ilusiones).


El Amor

Siempre me ha gustado pensar sobre la vida, y siempre me ha gustado pensar sobre el amor (y ponerlo en práctica todo lo posible).

El amor hacia lo que me rodea ha sido la base de la felicidad que siempre he llevado conmigo.

La forma en que he tratado a mis personas cercanas ha sido diferente a lo que la gente suele ser capaz de dar, y he de reconocer que ha dado grandes frutos (aunque en ocasiones me haya llevado también a grandes errores, como sucede normalmente en algún momento de la vida, da igual cuánto te esfuerces).

Siempre me gustó ver el amor desde su perspectiva integral, y no como un síntoma de enamoramiento. Siempre leí sobre el amor, aprendí sobre él, y me dejé llevar entregándome a las personas cercanas con cariño y alegría. Sin embargo, mi forma de entregarme siempre fue diferente a la habitual. Para mí, dar lo mejor de mí no es pasar todo el tiempo del mundo con el prójimo, sino quererle bien, y tratarle como a mí me gustaría ser tratado.

El amor sigue siendo una meta que hay que seguir perfeccionando constantemente, y aprender a amar de verdad ofrece un sin fin de gratitudes que sólo disfrutan las personas que lo logran aprender y poner en práctica.


"Conócete a ti mismo"

Ésta es una frase que me llegó hasta dentro cuando la escuché en la película de Matrix. Quizás porque de la misma forma, me identifiqué de alguna forma con Neo (de la misma forma que me identifiqué con William Wallace en Braveheart, o con cualquiera de los héroes épicos que son capaces de cambiar el mundo a través de su valor y de sus principios.

Ésta frase siempre ha estado frente a mí dándome un mensaje muy importante… “conócete a ti mismo”.

Siempre me estoy preguntando “¿qué clase de persona soy?”, “¿seré de alguna forma especial?”, “¿cuáles son mis metas y mis objetivos en la vida?”.

La importancia de dar respuesta a esta frase radica en que cada persona debe ofrecer de sí lo que es capaz de dar. Si Neo es capaz de volar, nunca se podría haber conformado con dar triples saltos mortales.

Mi pregunta siempre ha sido… “¿seré capaz de volar?”. Es la pregunta que me hacía cuando veía Hitman, los Power Rangers y superman, … y es la pregunta que aún me hago.

Una misma frase, pero un nuevo sentido (cada vez más emocionante) según avanza mi vida.

¿Cuál es la conclusión de todo esto? Quizás que ya intuyamos todos cuál va a ser “nuestra misión” desde pequeños, y al final lo que nos quede sea desarrollar lo más posible esa idea que desde siempre nos ha rondado en la cabeza.

En general, puedo decir que siempre ha habido algo dentro de mí que me ha marcado como persona desde siempre.

Nunca ha habido un punto de ruptura en mi vida, y desde muy pequeño fui consciente de cuáles eran mis obligaciones en la vida, y de cómo debía seguir enfocándola. El único hito que tengo marcado en mi vida para demostrarlo, es cuando me puse las pilas a estudiar en 1º de la E.S.O., aunque recuerdo cómo antes de aquel curso pasaba ya noches en vela por no haber hecho la tarea, y viví experiencias que me obligaban a ser responsable.

¿Alguna experiencia a remarcar?

Durante unos meses, probablemente el curso anterior a 1º de la E.S.O., como he comentado, empezaba a pasar noches angustiosas, simplemente porque me iba con los ejercicios sin hacer.
Cada vez me sentía peor por no hacerlos, y pese a no poder dormir, mi voluntad no era aún lo suficientemente fuerte como para levantarme a hacerlos rápidamente, para dormir felizmente.

En una ocasión, llegó un examen que apenas había tocado. Me sentía muy mal por no haberlo estudiado. Esto fue en unos días cercanos a Navidad.

Resulta que la noche anterior al examen, estaba en la cama arrepintiéndome por no haber estudiado. Yo comencé a suplicar a Dios, a Jesús, o a quien fuera, que por favor quitara ese examen y me diera otra oportunidad para estudiarlo (aquellos exámenes no requerían mucho tiempo de estudio).

Y así, al día siguiente, cuando estábamos esperando entrar al profesor con los exámenes, resulta que entró diciendo que el examen se aplazaba, porque tocaba hacer figuras de navidad con plastilina!

No podía creerlo. Algo así estoy seguro que no pasa muy frecuentemente. Un examen no se cambia para hacer figuras de plastilina, salvo que alguien muy generoso en algún sitio dé un pequeño empujoncito para que se cambie.

El resultado de aquel examen no lo recuerdo, pero sí que recuerdo que tampoco fui capaz de estudiar tal y como había prometido a quien me cambiara el examen de día. No obstante, tras ese fracaso interno, en mi cabeza se quedó apuntado que alguien me había hecho ese favor, y como todos los de buen corazón sabemos, siempre es un gran placer devolver los favores tantas veces como sea posible.


Y tras esta pequeña anécdota, finalmente deseo decir que hoy el enfoque consiste en buscar nuevos enfoques, y nuevas formas de ser, que mejoren mi entorno y mi propia vida, para el beneficio, placer y armonía de todos. Y sobre todo, para su felicidad.

El Nuevo Proyecto

Y así comienzan los nuevos proyectos...

intenciones de vistarme a medio-largo plazo, sin estar seguro de que continuará, manteniendo siempre el afán característico. Una vez más, y deseando que así sea, me gustaría ampliarlo y profundizarlo tanto como fuera posible.

¿En qué consiste este nuevo proyecto? Será una sucesión de capítulos repletos de reflexiones, que irán cambiando tanto de fondo como de forma.

Los primeros días comienzo con lo que yo llamo, al estilo de "Dios vuelve en una Harley", “Mis mandamientos personales”.

Mi intención (y anhelo) consiste en ser consciente de cada avance espiritual que llega a mi vida, y mantenerlo en mente tanto tiempo como sea posible.

Sé que cuanto más me acerque a conseguirlo, alcanzaré más los objetivos que tengo pendientes.

¿Por qué darle este enfoque a “mis objetivos” y no ir enumerándolos de una forma sencilla? Quizás porque me gustaría compartir estas pequeñas metas y avances con todo aquel que esté dispuesto a absorber parte de ello y afianzarse a sí mismo. De hecho, seguro que éste será uno de mis objetivos.


Por ahora, iré haciendo un análisis sobre cada frase que se me ocurra y quiera mantener en mente constantemente. Iré añadiendo y aprendiendo todo lo posible, y a medida que vaya sintetizando mis avances, mi ilusión sería poder llegar a componer mis propios mandamientos personales.

Os puedo asegurar que si continuáis leyendo, tendréis el placer de ver el resultado.

Para todo aquel que desee compartir la misma ilusión que mantengo yo, lo primero que le recomiendo es leer el libro que acabo de comentar “Dios vuelve en una Harley”. Deseo que podáis entender y sentir toda esa emoción que circula por mis venas cuando lo leí, y cuando escribo estas líneas.

Espero que el lector entienda que este documento expresa unos pensamientos completamente íntimos, y que sólo se entenderán desde esa perspectiva (lo que aquí os muestro es una forma de pensar sin ninguna clase de tapadera), por lo que habrá personas que compartan alguna, varias (o todas) de mis ilusiones, y otras que pensarán que estoy completamente loco.

Finalmente, decir que este Blog es una mezcla entre el pasado y el presente.
Los primeros post son post pertenecientes al pasado, que irán corriendo poco a poco, hasta que el pasado se una al presente, para dar al igual que las películas un porvenir incierto.

De cualquier modo, espero que a todo el mundo le sirva como reflexión y aprendizaje personal.