lunes, 5 de octubre de 2009

El ciclo de la vida interior


Tras la sencillez de la esencia humana se encuentra el aprendizaje que nos conduce a la sabiduría y al camino de la verdad. No hablo de un curso budista, ni un máster internacional, sino la experiencia de la propia vida, asimilada, analizada y estudiada en nuestro interior, día tras día.

En ocasiones los mensajes caen en el olvido. Los sabios suspiros del alma se ahogan en la tristeza, la enfermedad, o el ruido exterior. En la mayor parte de los casos nuestra vida interior sufre sequía, teniendo sobre sí un mar de riqueza, frescura y fertilidad.

Es el ciclo de nuestra vida interior la oportunidad de realizar una renovación personal, cada vez más madura y profunda. Es el eco de nuestros pensamientos quien nos ofrece la oportunidad de devolvernos nuestra identidad y nuestra esencia.

Más aún... para alcanzar esta renovación personal, hay que tener muy presente que nadie tiene derecho a arrebatarnos nuestro espíritu. Nadie tiene el poder de absorver nuestras energías y felicidad, ya sea por temor o miedo. Nadie ha recibido la virtud de dominar a otro como persona, y por tanto a nadie debemos temer, pues les es imposible arrebatar nuestra libertad interior. Sin embargo, si no somos conscientes de ello, bien pueden ocultarla y dejarla aletargada, dentro de nosotros mismos.

Quien nos intente apresar, dejémosle buscar otras presas. Quien nos intente arrastrar, dejémosle que arrastre las piedras, pero estad siempre resueltos a mantener libre vuestro espíritu.

Nadie vive más feliz que el que vuela libre, y nadie llegará más alto que el que se sujeta en su propio espíritu, y establece una armonía entre su yo interno y externo.

Nadie será más grande que aquel capaz de agrandar el espíritu de los demás. Y el camino para lograrlo, no es otro que regalar el don del silencio... devolver a cada uno los momentos necesarios para volver a escuchar su voz interior... ofrecer al prójimo la oportunidad de renovarse por dentro, para ser capaz de renovarse por fuera.

Doy gracias por estos pequeños detalles de la vida, tales como la esencia humana que vuelve a ti, tras huracanes y mareas. Doy gracias por ver la oportunidad de renovarme por dentro, y muero de ganas por poder ser capaz de enseñar un día a alguien esta pequeña "delicatesse" de la vida.

Siempre habrá un ciclo a través del cual nos podamos reciclar. Siempre habrá una esperanza capaz de borrar nuestros resentimientos y fracasos pasados, pues siempre habrá una oportunidad más para ser quienes de verdad deseemos ser.

2 comentarios:

  1. Coincido contigo en muchas cosas.
    Yo también me siento agradecida, por encontrar lo más precioso y el tesoro más valioso, que es cuando descubres tu interior, y lo dejas volar.
    Cuesta mucho, y a veces se me olvida, pero intento mantener la lucidez y conciencia necesaria para mantenerlo vivo, cuidarlo y compartirlo con los demás.
    Es una lucha diaria. Y a la vez, una conquista.
    Esa luz, siempre acaba brillando e iluminando nuestro camino, verdad?

    Un placer leerte. Un abrazo

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  2. Me alegra verte de nuevo, deseando esté todo bien, recibe un relajante y cálido abrazo para tu ser.

    Gracias por compartir.

    Beatriz

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